Costra negra de la papa: la campaña se decide en la semilla, no en la cosecha
Rhizoctonia solani llega pegada al tubérculo-semilla y espera en el suelo. Cuando ves las costras en la cosecha, el daño ya se hizo en la emergencia.
Publicado el 1 de octubre de 2026

En la sierra la papa grande se siembra entre setiembre y noviembre, y ahí mismo, en el surco, se define buena parte de lo que se va a cosechar. La costra negra, que en el campo también llaman rizoctoniasis o chancro del tallo, es causada por el hongo de suelo Rhizoctonia solani, documentado en papa en el Perú (Arcos y Zúñiga, 2015). No hace ruido en la emergencia. Se nota recién en la balanza.
El problema es serio. En variedades susceptibles de Puno, Cusco, Ayacucho y Junín, el INIA reportó que la incidencia puede llegar hasta 80 % y la severidad a 35 % (INIA, 2013, como se citó en Arcos y Zúñiga, 2015). Y estamos hablando del cultivo del que viven más de 710 mil familias en el país, con el 90 % de su superficie cosechada en la sierra, según el Midagri (Agraria.pe, 2025).
Cómo entra: con la semilla y con el suelo
Rhizoctonia tiene dos puertas de entrada y casi siempre usa las dos. La primera es la semilla. Esas costras negras que se ven pegadas a la piel del tubérculo, y que no salen al lavarlo, no son tierra: son esclerocios, masas compactas de micelio con las que el hongo resiste. Cada tubérculo-semilla con costra lleva el inóculo directo al surco, justo al lado del brote que va a salir.
En un ensayo multifactorial publicado en Plant Pathology se midió el peso de cada factor: fecha de siembra, riego, tamaño de semilla y densidad de inóculo en el tubérculo. El que dominó las diferencias en chancro de tallo, chancro de estolón y costra negra en la cosecha fue el inóculo que traía la semilla al momento de sembrar (Simons y Gilligan, 1997). La semilla manda.
La segunda puerta es el suelo. El hongo sobrevive en el suelo sin cultivo, en forma de esclerocios, y se acumula en las chacras donde se repite papa. En otro ensayo se comparó semilla contaminada en suelo limpio, semilla limpia en suelo infestado y las dos cosas juntas. Cuando el inóculo estaba en la semilla y en el suelo a la vez, la incidencia y la severidad de costra negra fueron claramente mayores que con cualquiera de las dos fuentes por separado. Y cuando la carga inicial era alta, el tratamiento al surco con fungicida perdía eficacia (Tsror y Peretz-Alon, 2005).
- Semilla propia o comprada sin seleccionar, con costras visibles: el hongo viaja de una campaña a la siguiente.
- Chacra con papa repetida y poca rotación: el inóculo del suelo se acumula año tras año.
- Suelo frío y húmedo en la siembra: el brote tarda en salir y queda más días expuesto al hongo.
- Semilla cortada con heridas frescas: más puertas abiertas en el momento más delicado.
El daño: de brote estrangulado a papa de segunda
El ataque empieza bajo tierra. Rhizoctonia forma chancros marrones en los brotes y en los tallos subterráneos. Si el brote es estrangulado antes de emerger, esa mata no sale o sale tarde. El agricultor ve fallas en el surco y plantas desparejas, y muchas veces lo atribuye a la semilla débil o al frío. Más adelante, el daño en estolones y tallos corta el paso de nutrientes: aparecen tubérculos aéreos en las axilas de las hojas y papas chicas o deformes.
En la cosecha llega la cuenta. Los esclerocios negros quedan pegados a la piel, y la papa con costra se paga como papa de segunda. Lo más engañoso es que el rendimiento total puede no bajar tanto. En ese ensayo multifactorial, más inóculo en la semilla no cambió el peso total cosechado, pero sí movió la cosecha hacia calibres fuera de mercado: menos papa de tamaño principal y más papa demasiado chica o demasiado grande (Simons y Gilligan, 1997). Es plata que se pierde aunque los sacos pesen.

Los datos peruanos lo confirman en campo. En un ensayo con suelo infestado, los tubérculos sin tratar de la variedad Ccompis tuvieron 25.24 % de incidencia, y los de Andina 12.78 %, con severidad por encima del 30 % en ambas (Arcos y Zúñiga, 2015). La variedad pesa, pero ninguna está libre.
Manejo integrado: semilla, suelo y momento
No existe una sola herramienta que resuelva la costra negra. Lo que funciona es trabajar la semilla, el suelo y el calendario al mismo tiempo, porque el hongo usa las dos puertas y aprovecha cada día que el brote tarda en salir.
- Semilla: seleccionar y descartar tubérculos con esclerocios visibles. Es la medida de mayor peso, porque el inóculo de la semilla es el que más explica la enfermedad.
- Rotación: alternar con cultivos que no sean solanáceas para bajar la carga del suelo en las chacras con historial.
- Siembra: sembrar con el suelo en buen punto de humedad y sin enterrar demasiado la semilla, para que la emergencia sea rápida.
- Aporque y drenaje: aporque oportuno y agua que no se empoce alrededor de la planta.
- Control biológico: tratar el tubérculo-semilla y colonizar el surco antes de que el hongo se instale.
El tratamiento químico de semilla controla bien la infección que viene pegada al tubérculo. El punto débil es el suelo y el resto de la campaña. En un ensayo de campo publicado en Annals of Applied Biology, el fungicida de semilla protegió brotes y tallos durante los primeros 30 días después de la siembra, pero hacia el final de la campaña se necesitó Trichoderma harzianum para bajar la severidad. Aplicado al surco, T. harzianum subió la proporción de papa de calibre comercial de 35 % a 60 % y bajó la costra negra en los tubérculos hijos de 31 % a 11 %, algo que el fungicida solo no logró (Wilson et al., 2008).
El fungicida protege el arranque. Lo que sigue trabajando en el suelo cuando la campaña avanza es un organismo vivo que ocupa el espacio antes que el hongo.
Por qué Trichoderma, y la evidencia peruana
Trichoderma no pelea contra Rhizoctonia de una sola forma. Se enrolla en sus hifas y las degrada con enzimas (micoparasitismo), le compite por espacio y alimento alrededor del brote y del estolón, produce metabolitos antifúngicos (antibiosis) y, además, activa las defensas propias de la planta (Abbas et al., 2022). Por eso funciona mejor de forma preventiva: tiene que estar en la semilla y en el surco antes que el patógeno.
Esto no es solo literatura extranjera. En Chavín de Huántar, Huari (Áncash), con la variedad Yungay, un ensayo de campo con Trichoderma harzianum dejó la incidencia de costra negra en 7.5 %, con 82.5 % de eficiencia de control y 757.5 g de papa por planta en la mejor dosis (Alarcón y Utia, 2020). Es un resultado obtenido en nuestra sierra, con nuestro suelo y nuestro frío.
TRIPAPA está hecho para ese escenario. Combina Trichoderma harzianum y T. longibrachiatum, a 1.0x10¹⁰ conidias viables/mL de cada uno, con cepas propias adaptadas a la papa y activas en suelos fríos de altura. Viene activado y se usa de inmediato. Así se aplica, según su ficha:
- Tubérculo-semilla: 10 mL/kg de semilla, asperjado sobre la semilla antes de sembrar.
- Surco: 2 L/ha, al momento de la siembra.
- Aporque: 2 L/ha, en el aporque.
- Campo con historial de roña: 3 L/ha en la siembra y el aporque, sobre el tratamiento de semilla.
La lógica es la del propio hongo: si Rhizoctonia entra por la semilla y por el suelo, el Trichoderma tiene que estar en los dos sitios y quedarse hasta el aporque. Semilla protegida, emergencia más pareja, menos fallas por costra negra y una papa más limpia para la balanza. Y como las dos especies trabajan también sobre la roña, la protección de la piel del tubérculo se extiende a la otra enfermedad que castiga el precio.
Protege la semilla de papa desde la siembra
Dos Trichoderma con cepas propias adaptadas a la papa y activas en suelos fríos de altura: se asperjan sobre el tubérculo-semilla y colonizan el surco en la siembra y el aporque, antes de que Rhizoctonia se instale.
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Referencias
- Abbas, A., Mubeen, M., Zheng, H., Sohail, M. A., Shakeel, Q., Solanki, M. K., Iftikhar, Y., Sharma, S., Kashyap, B. K., Hussain, S., del Carmen Zuñiga Romano, M., Moya-Elizondo, E. A. y Zhou, L. (2022). Trichoderma spp. genes involved in the biocontrol activity against Rhizoctonia solani. Frontiers in Microbiology, 13, Artículo 884469. https://doi.org/10.3389/fmicb.2022.884469
- Agraria.pe. (2025, 30 de mayo). Midagri: más de 710 mil familias en Perú se dedican al cultivo de papa. Agraria.pe. https://agraria.pe/noticias/midagri-mas-de-710-mil-familias-en-peru-se-dedican-al-cultiv-39614
- Alarcón, G. A. y Utia, M. R. (2020). Evaluation of three doses of Trichoderma harzianum for the control of black scab (Rhizoctonia solani) of potatoes in Huari, Ancash. Peruvian Agricultural Research, 2(1). https://doi.org/10.51431/par.v2i1.617
- Arcos, J. y Zúñiga, D. (2015). Efecto de rizobacterias en el control de Rhizoctonia solani en el cultivo de papa. Ecología Aplicada, 14(1-2), 95–101. http://www.scielo.org.pe/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1726-22162015000200002
- Simons, S. A. y Gilligan, C. A. (1997). Relationships between stem canker, stolon canker, black scurf (Rhizoctonia solani) and yield of potato (Solanum tuberosum) under different agronomic conditions. Plant Pathology, 46(5), 651–658. https://doi.org/10.1046/j.1365-3059.1997.d01-54.x
- Tsror, L. y Peretz-Alon, I. (2005). The influence of the inoculum source of Rhizoctonia solani on development of black scurf on potato. Journal of Phytopathology, 153(4), 240–244. https://doi.org/10.1111/j.1439-0434.2005.00962.x
- Wilson, P. S., Ahvenniemi, P. M., Lehtonen, M. J., Kukkonen, M., Rita, H. y Valkonen, J. P. T. (2008). Biological and chemical control and their combined use to control different stages of the Rhizoctonia disease complex on potato through the growing season. Annals of Applied Biology, 153(3), 307–320. https://doi.org/10.1111/j.1744-7348.2008.00292.x
SIN PERIODO DE CARENCIA, SIN LÍMITE DE RESIDUO
Las etiquetas de la línea VISE declaran periodo de carencia y límite máximo de residuos como «no aplica», y que el producto no es tóxico para el ser humano, animales ni abejas. El reingreso al área tratada es posible una vez seco el depósito de la aplicación.






